Cementerio de Villaverde

CEMENTERIO DE VILLAVERDE
Villaverde es un barrio de Madrid, ubicado en el extremo sur del municipio.
Anteriormente, fue un municipio independiente, el último en ser absorbido por Madrid, el día 31 de julio de 1954
En éste antiguo camposanto, desde el año 2009, sólo se pueden enterrar aquellas personas que tuviesen una sepultura en propiedad desde hace tiempo, y tan sólo se puede visitar los jueves y los domingos.
HISTORIA
El cementerio no es muy grande, pero muy antiguo. Es visitado normalmente por quienes tienen allí a sus seres queridos.
Su horario de apertura es de los jueves y domingos, de las 10.00horas de la mañana a las 17.00 horas de la tarde.
Este cementerio de Villaverde Alto se fundó más o menos en el año 1928, y reemplazó a otro que con anterioridad ocupaba un terreno junto a la cercana carretera, entre Carabanchel y Villaverde. En él, se entierran a los fallecidos que tengan sepultura contratada desde hace años, o un panteón familiar, porque ya no se dispone de nuevas sepulturas.
La edificación del Cementerio Nuevo data del año 1928, y se halla en la Avenida de Rafaela Ybarra. Reemplazó al que se encontraba en la Ctra. de Carabanchel a Villaverde, en terrenos ocupados hoy en día por el CEIP Cristóbal Colón

Cementerio de Carabanchel Alto

CEMENTERIO DE CARABANCHEL ALTO
Sin oficinas propias. Tramitaciones en el Cementerio Sur.
Dirección: C Aguacate, s/n 28044 MADRID
Teléfono: 915 108 506
Horario: Horario de Invierno de 8:00 a 19:00 h
Horario de Verano de 8:00 a 19:30 h
Cementerio de Carabanchel Alto:
Para llegar al cementerio de Carabanchel corresponden las líneas de autobuses: 108 34, 35, 47, 118, 121, 131 y 139. También se puede ir en metro usando la Línea 11 y bajándote en Carabanchel Alto.
El cementerio de Carabanchel. Se ubica en la calle Vía Lusitana y muy próximo al Parque Empresarial de Aguacate, y al Centro Comercial Islazul. Se encuentra unido al Cementerio Sur de Madrid y resulta difícil determinar cuál es cual porque no hay ninguna división interior que lo indique
El cementerio de Carabanchel Alto es de concesión municipal.
HISTORIA
La población de Carabanchel es el distrito de Madrid que dispone de más cementerios. El cementerio es otro de los lugares, que nos recuerda que en el pasado Carabanchel fue un pueblo, ya que uno de los elementos típicos de todo pueblo en España además del ayuntamiento, el templo y la plaza de toros… es el cementerio.
La gran parte de ellos están rodeados por los diferentes barrios. En cementerio de mayor dimensión es el cementerio de Carabanchel, también denominado; cementerio Sur (por situarse aledaño con éste, según se ha comentado). Posee una extensión de 70 hectáreas, el Cementerio de Carabanchel es el segundo más grande de Madrid después del camposanto de la Almudena, desde antaño, se encontraba en las inmediaciones de la ciudad, pero debido al impulso urbanístico del Pau, en la actualidad quedo totalmente integrado en Carabanchel. Hay que subrayar que inclusive dispone de una línea especial de autobús que transita por el interior del recinto.
En el año 1885, en Carabanchel hubo una gran epidemia de cólera, siendo insuficiente el cementerio existente de Carabanchel Bajo, Por lo que empezaron aquí los enterramientos.
El cementerio de Carabanchel Alto tiene la antigua entrada por la Avenida de los Poblados. Se trata de un portalón en arco de medio punto con una puerta de hierro, por donde se puede ver el interior del lugar, instalada en una construcción de ladrillo visto de formas simples y rematado con un copete en forma de triangulo con una cruz de piedra en el centro. Esta puerta de acceso ya no se utiliza, es por un lateral por donde las personas pueden acceder al recinto.
La parte más próxima a esta entrada es donde están situadas las primeras y más antiguas sepulturas, son enterramientos en tierra y con lapidas y ornamentos sencillos. Las sepulturas se van colocando de forma desordenada y sin seguir un protocolo de orientación. Algunas lapidas de pequeño tamaño, nos indican el rincón reservado a enterramiento de niños.
En esta ubicación del recinto también se halla , cercado con una valla de hierro un osario.
Según nos vamos adentrando, ya si se va notando una colocación milimétrica de las sepulturas, siendo aprovechado el terreno al máximo. Se percibe el paso de los años y el deterioro de gran parte de ellas, pero sin perder el encanto del pasado en todo su conjunto.
Situados en este punto, (que es el más alto del recinto), podemos fijarnos en la impresionante vista que nos muestra esta gran necrópolis del distrito de Madrid. Un lugar donde con el paso de los años, se han ido mezclando distintas construcciones y estilos según sus épocas, en toda esta zona los enterramientos consisten en sepulturas en suelo, siendo en su mayoría de varios cuerpos.
El espacio fúnebre se va distribuyendo por cuadrantes, dejando caminos para su acceso. Las zonas están muy bien diferenciadas, se distinguen todo tipo de ornamentos, simples lapidas de mármol con sus leyendas, y en otros cuadrantes destacan las sepulturas con recargados y lujosos materiales, remates llamativos y destacados desde la distancia.
Variadas son las culturas que nos muestran estos estilos arquitectónicos y formas de decoración, todos ellos conviviendo en perfecta armonía.
En la parte más baja del recinto, cercana al cementerio Sur, unos bloques de nichos y columbarios son los encargados de situarse como frontera del vecino camposanto. Las avenidas se van abriendo, y los accesos son de mayores dimensiones. Dispone de una capilla construida en ladrillo visto y forma minimalista, que es el lugar destinado para las ceremonias de sepelio.
Este camposanto de la zona sur de Madrid compone una gran ciudad de los muertos, formada por un conjunto de originales panteones, túmulos y pináculos, donde a pesar de estar rodeado de la urbe y la ruidosa vida cotidiana, se convierte en un remanso de paz y silencio para las personas que lo visitan.
Añadimos una amplia galería de fotos para completar la información.
PERSONAJES ILUSTRES
FOSA COMÚN
Cementerio de Carabanchel Alto
El 28 de abril de 1945 eran fusilados en el acuartelamiento de Campamento “Vitini y seis patriotas más”, siendo más tarde arrojados sus cuerpos en una fosa común del cementerio de Carabanchel. Se les atribuía del asalto a la subdelegación de Falange en Cuatro Caminos, acción en la que murieron los falangistas Martín Mora y David Lara.
En su aniversario se les rinde un homenaje el domingo 26 de abril a las 12 h en el cementerio de Carabanchel, colocando unas flores ante el monumento en memoria de los guerrilleros antifranquistas ejecutados por el franquismo que se encuentran enterrados en aquel lugar.

Cementerio Británico de Madrid

En el año 1854, el régimen británico crea un cementerio para cristianos no católicos.

Se encuentra ubicado en pleno centro de Carabanchel pero nos recuerda un cementerio rural inglés. También se han inhumado aquí personas procedentes de otros países y religiones, inclusive luteranos, seguidores de la iglesia ortodoxa rusa y griega, judíos y musulmanes. Acoge cerca de 700 sepulturas, entre las cuales, se hallan inscripciones de nombres conocidos en distintos ámbitos de la sociedad.
Hoy en día ya no se celebran inhumaciones, aunque aún hay espacio disponible para enterrar cenizas.

HORARIO

Los Martes, Jueves y Sábados (excepto días festivos), de 10h30 a 13h.

SERVICIOS

cementerio, instalación accesible, baños públicos.

CÓMO LLEGAR

Transporte público:

Autobús: Línea 35 dir. Carabanchel Alto

Parada Gral. Ricardos – Comandante Fontanes

Metro Urgel Línea 5

En coche

Desde M30 tomar la salida 15 hacia Glorieta M. Vadillo/Gta. Piramides.
En Glorieta Marqués de Vadillo, tomar la segunda salida hacia Calle del Gral. Ricardos y girar a la derecha hacia Calle Comandante Fontanes.

Cementerio Sacramental de San Lorenzo y San José

Sacramental de San Lorenzo y San José
La Sacramental de San Lorenzo y San José es un cementerio situado en el barrio de Carabanchel, provincia de Madrid. Lo más destacable es la calidad de sus trece patios.
Horario: De Lunes a Viernes de 8:00 a 15:00. Sábados, Domingos y Festivos de 9:00 a 14:00.
Dirección Calle Verdad, 28019 Madrid
Barrio / Distrito Opañel/ Carabanchel
En el invierno del año 1811, citado el año del hambre, fueron sepultadas en Madrid unas 20.000 personas, condiciones favorables para que ese mismo año apareciese en Madrid el primer camposanto: El de la “Sacramental de San Isidro”. Seguidamente fueron estableciéndose: El de San Nicolás, San Luis, La Patriarcal, San Sebastián, San Martín, San Lorenzo, Santa María y San Justo. Todos estos camposantos construidos de las sacramentales absorberían la mayor parte de los fallecidos por las epidemias de cólera acaecidas entre los años 1834 y 1865. Cinco de estas sacramentales son cerradas en 1884 y el resto permanecen abiertas aún en nuestros días.
Fue bendecida el día 31 de julio de 1852
HISTORIA
En el periodo gobernado por José Bonaparte se originó la edificación de nuevos cementerios en las afueras de las ciudades. Dentro de este marco, y ya bajo el mandato de Fernando VII, se hizo popular, sobre todo entre cofradías y sacramentales madrileñas, la disposición a constituir sus propios lugares de enterramiento, en los que poder inhumar los restos de sus miembros cofrades.
En esos años también se produjeron una serie de epidemias con las consiguientes hambrunas, producto de las cuales fue mermada de manera considerable la población, a la vez que se hicieron necesarias y promovieron la edificación de este tipo de infraestructuras funerarias. Este es el caso del arranque de la Sacramental de San Lorenzo y San Justo de Madrid, fundada en el año 1851 aledaño al Cementerio General del Sur, que establece además, la última de las arquitecturas de este tipo alzada en la ciudad.
Conservando la organización que habitualmente se empleaba en las sacramentales, al principio se establece como un pequeño cementerio ordenado en torno a un patio, a partir del cual se va ampliando continuamente a base de otros patios yuxtapuestos. Así de esta forma, se va ampliando hasta llegar a alcanzar los 13 patios funerarios, que son los que se encuentran actualmente en todo el recorrido del cementerio.
Dentro de la necrópolis se halla una capilla, proyectada por Juan J. Sánchez Pescador, fue consagrada en el año 1882. Hablamos de una edificación con planta de cruz griega, con un eje central de forma octogonal y recubierta con una cúpula de ocho paños embellecidos al fresco, que se abre en su centro por un lucernario.
Esta capilla fue restaurada en el año 2000 siendo presidente de la Sacramental D. Pedro Osona Cepero.
placa informativa
Se trata de un recinto que en todo su interior destaca por albergar panteones y esculturas funerarias muy reveladoras, realizadas en diferentes estilos, cuantiosos son los personajes ilustres sepultados, podemos mencionar a: Gustavo Adolfo Bécquer, el filósofo, lexicólogo y político Roque Barcia, el escultor Mariano Bellver, o el político Raimundo Fernández Villaverde.
Hace poco, la Consejería de Empleo, Turismo y Cultura de la Comunidad de Madrid ha acondicionado la capilla del cementerio. Se rehabilito la cubierta y los cerramientos, también se recuperaron las pinturas deterioradas que se encontraban en la bóveda que actualmente vuelven a gozar de sus colores e imágenes originales.
Estos cementerios expresan, que hubo épocas, donde las construcciones de los nichos se hacían en el interior de unos zaguanes con una columnata exterior y un dilatado paseo recubierto con el tejadillo, que cierra unas hileras hasta seis niveles afinadamente recuadradas, con materiales que actualmente siguen mostrando su calidad, y todo ello caracterizado de un buen gusto y una extensión de espacios que hace, que la belleza general de todos ellos, deje reflejar una verdadera conducta del tratamiento que aquí se ha ofrecido a la muerte.
La sacramental de San Lorenzo y San José se trata de un recinto fúnebre con destacadas construcciones de especial belleza, situadas en los diversos patios de que dispone. Amplios accesos para llegar a los de distintos recodos del lugar, son los bloques de nichos a seis alturas, como si de almenas se tratase los encargados de bordear y encerrar las sepulturas en suelo y panteones familiares.
Los años transcurridos en muchas de ellas no han abandonado trozos de la historia vivida. Algunas tumbas, simplemente marcadas por trozos de lapidas rajadas y partidas donde las leyendas se deslucen y difuminan como recuerdos de la historia.
La zona más nueva y de reciente ampliación diversifica sus formas y estilos, estas se construyen siguiendo las nuevas modas y siguiendo el uní cromatismo tan peculiar en los materiales de nueva generación.
La necrópolis sacramental cuenta con una capilla adherida a la parte izquierda de su puerta de entrada. La capilla proyectada por Juan J. Sánchez Pescador, fue consagrada en el año 1882. Se trata de una edificación de planta en cruz griega, con un eje central octogonal y recubierto con una bóveda de ocho paños decorada al fresco, que se abre en su centro por un lucernario.
Acoge panteones y esculturas funerarias muy reveladoras, desarrolladas en todo tipo de géneros, bastantes son los personajes ilustres sepultados como: Gustavo Adolfo Bécquer, el filósofo, lexicólogo y político Roque Barcia, el escultor Mariano Bellver, o el político Raimundo Fernández Villaverde.
Adjuntamos una amplia galería fotográfica mostrando algunos de los rincones de esta impresionante necrópolis de Madrid.
Fuente: Sacramental San Lorenzo
PERSONAJES ILUSTRES
A la entrada del recinto, bajo un portalón, se hayan estas tres placas conmemorativas al recuerdo a estas tres personas canonizadas en diferentes años.
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San Pedro Poveda Castroverde: Sacerdote Mártir fundador de la Institución Teresiana
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Beato Teófilo Fernandez de Legaria Goñi: Religioso de la orden de los Sagrados Corazones

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Beata Maria del Pilar Izquierdo Albero: Misionera de Jesús y María

Algunos de los personajes que descansan en la Sacramental:
Roque Barcia Martí (Isla Cristina (Huelva), 4 de abril de 1821 – Madrid, 2 de julio de 1885) fue un filósofo, lexicógrafo y político republicano perteneciente al Partido Demócrata español del siglo XIX. En su interior están enterrados importantes personajes como: Roque Barcia (Valeriano Bécquer) Valeriano Domínguez Bécquer (Sevilla, 15 de diciembre de 1833 – Madrid, 23 de septiembre de 1870) fue un pintor español. Era hijo del pintor José Domínguez Bécquer, sobrino del también pintor Joaquín Domínguez Bécquer y hermano del poeta Gustavo Adolfo Bécquer.
Roque Barcia (Gustavo Adolfo Bécquer) Originario de Sevilla, España, Bécquer nació el 17 de febrero de 1836 siendo su padre un célebre pintor del costumbrismo sevillano quien dejó huérfano a Adolfo a los cinco años; comenzó sus primeros estudios en el colegio de San Antonio Abad, para luego pasar a tomar la carrera náutica en el colegio de San Telmo.
Los esposos Julián Romea y Matilde Díez. En el patio central destaca un monumento de suscripción pública coronado por cuatro ángeles que custodian las urnas. Los escultores
Ponciano Ponzano y Eulogio Florentino Sanz autor de “Francisco de Quevedo”,
Los poetas Ventura Ruiz de Aguilera, Abel Bonnard, José de Selgas y Carlos García Tassara.
El escritor José de Castro y Serrano.
El polígrafo Roque Barcia
El historiador Modesto Lafuente.
El actor Mariano Fernández
El novelista Enrique Pérez Escrich.
Los pintores Bernardo Rico y Joaquín Araujo. El músico Sckozdopole
panteón familia Fernandez Villaverde
El político Raimundo Fernández de Villaverde
El actor Julián Romea y su esposa Matilde Díez
Modesto Lafuente…..

Cementerio de La Almudena

El Cementerio de Nuestra Señora de la Almudena está situado en el barrio de Ventas de la capital. Ocupa una superficie de 120 hectáreas siendo por ello el cementerio más grande de la ciudad y uno de los más grandes de Europa. En sus sepulturas se han inhumado a la lo largo de su historia unos 5 millones de personas inhumadas en él a lo largo de su historia. .
En realidad el cementerio de La Almudena surgió en 1884 como camposanto provisional junto a la entonces en construcción Necrópolis del Este, aunque actualmente se engloba bajo su nombre todo el conjunto, integrado también por el Cementerio Civil de Madrid y el Cementerio Hebreo, situados al otro lado de la avenida de Daroca, en el barrio de Pueblo Nuevo del mismo distrito.

Fue el cementerio principal de la capital desde 1884 hasta 1973. Desde los años 20, y hasta la construcción del Cementerio Sur (distrito de Carabanchel), fue el único camposanto existente en la ciudad para la mayoría de la población, con la excepción de algunas sacramentales de diferentes cofradías.

HORARIO

Horario de invierno: de 8 a 18:30 horas.

Horario de verano: de 8 a 19:30 horas.

SERVICIOS

Capilla y crematorio

Parking exterior

CÓMO LLEGAR

Transporte público

Metro: la Elipa (línea 2)

Bus: 15, 28, 106, 110, 113, 210

En coche

Por M30 dirección Sur. Toma la salida hacia Valencia/Pza. Conde de Casal/A-3 y desde el lateral toma la salida 7B para incorporarte a M-23 en dirección Vicálvaro/R-3/Valencia.
Toma la salida 2 en dirección Calle Arroyo de la Media Legua.
Gira a la derecha hacia Av. de las Trece Rosas.

Por M30 dirección Norte.Toma la salida hacia c/ O’Donnell/M-23/Vicálvaro/R-3/c/ Alcalá, desde el lateral toma la salida 8 en dirección Av. Dr. Garcia Tapia. Pasada una rotonda gira a la izquierda hacia Calle Arroyo de la Media Legua y continúa por Av. de las Trece Rosas.

Cementerio Sur

El cementerio Sur de Madrid, se ubica en la localidad de Carabanchel, en la intersección de la M-40 y la autovía de Toledo, A-42. El Cementerio Sur y el de Carabanchel están unidos y resulta complicado determinar cuál es cual, pues no hay ninguna división interior que lo muestre.
Este camposanto abre todos los días del año, a partir de las 8 de la mañana. En invierno cierra sus puertas a las 19:00 h. y en verano cierra a las 19:30 h.
Es de concesión municipal, y su planta es irregular y uniforme, sin grandes desniveles, lo que la hace accesible a todas las personas.
HISTORIA
El cementerio Sur de Madrid esta anexo al vecino cementerio de Carabanchel, no se sabe muy bien los límites de cada uno de ellos, y entre los dos juntos forman la segunda necrópolis más grande de toda la provincia de Madrid, seguida de La Almudena.
Su dimensión es de 70 hectáreas, y está integrado y rodeado por toda la urbe de Carabanchel y barrios aledaños.
Cabe subrayar que incluso existe una línea especial de autobús que transita por todo el interior del cementerio.
Se dijo, y lo acreditaron después los técnicos correspondientes, que el subsuelo de los Carabancheles era rico en aguas, tanto que cuando se urbanizó el gran Cementerio Sur, contiguo a la carretera de Toledo, no se pudo constituir todo el número de sepulturas a ras de suelo como se proyectaba, porque el agua surgía a menos de metro y medio de profundidad, también se llegó a especular con no construir el camposanto y dedicar ese terreno a un parque.
Se trata de un recinto amplio y con buenos accesos, dispone de zona de aparcamiento delante de la entrada principal. Un gran edificio a forma de muralla minimalista, con puertas de aberturas cuadradas nos indica el acceso al mismo, se diferencia una central que es un arco de medio punto avanzado y sirve para la entrada de vehículos y personas. A esta edificación se une una tapia de ladrillo con remates en piedra que bordea todo el perímetro del camposanto, cada varios paños, dispone de una cruz incrustada en el mismo muro señalando lo que guarda en su interior.
Ya en el interior del cementerio, por el camino central, lo primero que se encuentra es una pequeña capilla dedicada a los actos de protocolo fúnebre. Y a partir de aquí, todo el recinto se divide mediante amplias avenidas donde de forma ordenada y marcada por calles bien delimitadas, se van marcando las distintas zonas según el tipo de sepulturas. Una gran cantidad de bloques de nichos colocados linealmente a lo ancho y a lo largo de todo el cementerio, fueron los primeros enterramientos de los años setenta que se produjeron en este recinto. Albergan cuatro o cinco alturas dependiendo del modulo.
Hay que destacar, en la parte derecha, junto al muro perimetral, una zona con construcciones de panteones y mausoleos en los que su característica principal es la riqueza de materiales y ornamentos utilizados. Están en perfecta convivencia enterramientos de distintos tipos de etnias, cada una con sus peculiares símbolos y adornos elegidos para recordar a sus seres queridos.
El espacio funerario se organiza por zonas bien diferenciadas y marcadas para su mejor localización. Dispone de capilla aconfesional y de un crematorio ubicado en un paraje donde es posible el enterramiento de las cenizas en los arboles colindantes a este. O en bloques destinados a este fin.
La vegetación no es una nota a destacar en todo el recinto, solo en paseos y zonas determinadas se concentran grupos de arboles en buena conservación, son la infinidad de flores, tanto naturales como artificiales las encargadas de dar ese toque de colorido tan esperado en estos lugares tan singulares.
Una gran necrópolis adaptada a los nuevos tiempos, donde prevalecen en el tiempo formas e historias ligadas a las vidas que quedaron calladas para siempre en un entorno de paz y serenidad.

Cementerio Parroquial de Nuestra Señora de la Alameda

Cementerio parroquial de Nuestra Señora de la Alameda
Alameda de Osuna es uno de los cinco barrios que pertenecen al distrito de Barajas, en la periferia nordeste de la ciudad de Madrid.
Dirección cementerio: Avda. de Logroño, 44 – 28042 Madrid
Barrio / distrito: Alameda de Osuna / Barajas
Este cementerio es de titularidad privada y pertenece a la parroquia Santa Catalina de Alejandría.
Horario. Solicitar el acceso en la iglesia.
Los primeros registros que se guardan de este camposanto fechan del año 1826. Fue mandado construir por los “Duques de Osuna”, para poder sepultar a todos los sirvientes que trabajaban en el Palacio de su propiedad situado próximo al cementerio, como actualmente se denomina al lugar: “parque del capricho”, edificado por la propia Duquesa de Osuna entre los años 1787 y 1839.
HISTORIA
Las recomendaciones, dispuestas realizar por su majestad en el año 1579, se necesita, que la población de la Alameda tenga una iglesia nuevamente restablecida, con una sola nave, muy alegre y atractiva, bajo la advocación de Santa Catalina Virgen y Mártir, provista de ostentosos ornamentos, al ser aneja de la parroquial de San Pedro de Barajas, Arciprestazgo de Madrid y Arzobispado de Toledo.
Posee un enorme crucifijo de gran fervor en la región, mide dos metros y medio de alto, se encuentra clavado en forma de cruz y con ocho kilos de peso. Esta imagen fue transportada por un vecino de las Indias y fue recibida en Madrid con gran ceremonial del clero, de cruces y pendones nobiliarios, y a ello concurrió gran afluencia de gentes.
Se cuenta que el 1 de Mayo del año 1773 tuvo lugar una gran sequía, por lo que la imagen se transporto a la iglesia de Ntra. Sra. de Atocha en Madrid, en donde tras fervoroso novenario comenzó a llover en abundancia, remediando los panes y los trigos.
Hablando del cementerio parroquial Nuestra Señora de La Alameda, sin duda, lo estamos haciendo del más pequeño de todos los camposantos de Madrid capital, tiene una extensión de solo 300m2, una veintena de tumbas, un par de cipreses, una vieja ermita y una variedad de matorrales que prosperan de forma libre por cada rincón del cementerio.
Esta diminuta necrópolis, está en un estado algo abandonado, pero en sus años de historia ha sido testigo de innumerables vivencias, así como de la Guerra Civil. A pocos metros de ella se encuentra un antiguo nido de ametralladoras que se utilizo para la defensa de Madrid durante la contienda.
Puede ser que, este arquetipo de cementerio de barrio, necesiten este “toque desvencijado” para que no pierda el encanto y misterio que eternamente le envuelve, sin más pretensiones de ser lo que es.
Esta situado en una zona próxima a la población, rodeado por un muro de piedra enfoscado y abriéndose en un lateral para la instalación de una puerta de acceso, siendo esta una simple cancela de hierro negro, ciega en su parte inferior y en la superior con barrotes para mostrar el interior del lugar que protege.
Las tumbas de más antigüedad, están instaladas directamente en tierra, y aunque poseen unas simples cruces para marcar su ubicación, no tienen losa, por lo que no es posible acreditar las fechas de los primitivos enterramientos, se toma como referencia, las leyendas que figuran en poder de D. Felipe, que como ya hemos mencionado, fecha del 1826.
Las sepulturas con más antigüedad que si se pueden observar, datan a partir del año 1912.
Fuente: Cementerios de Madrid

Cementerio Civil de la Almudena

El Cementerio Civil de Madrid está integrado en la gran Necrópolis del Este, unido con el “Cementerio de La Almudena”, solo les separa una carretera, anteriormente denominada de Vicálvaro , y en la actualidad: Avenida de Aroca. También mantiene vecindario ( separado por una tapia divisoria)con el cementerio Judío.

En el año 1877, el Ayuntamiento de Madrid, regido por José Abascal, convocó un concurso para la edificación de un gran cementerio que tenía que ubicarse en lo que entonces se llamaba; término municipal de Vicálvaro, perteneciente a los terrenos de la Elipa.El concurso fue ganado por los arquitectos; Fernando Arbós y José Urioste.Se abrió como Cementerio de Epidemias.

La diferencia de este cementerio, con respecto a su vecino, el de La Almudena es que; hay cruces, pero muy pocas. Los emblemas del calvario son sustituidos por palomas u otros símbolos políticos y laicos.

SERVICIOS

Sin oficinas propias. Tramitaciones en Cementerio de la Almudena

PERSONAJES ILUSTRES

Al Cementerio civil del Este se han ido trayendo los restos de otros fallecidos, en un curioso peregrinar de necrófilas resonancias supersticiosas: los de Estanislao Figueras (primer presidente de la primera república española, fallecido en el año 1882, trasladado al mausoleo construido en 1892 por convenio popular), los de Nicolás Salmerón (tercer presidente republicano español, muerto en 1908, al monumento erguido en 1915), los de Julián Sanz del Río (fallecido en 1869) y los de Fernando de Castro (fallecido en 1874) –transportados el 18 de junio de 1905 desde el cementerio civil de la Puerta de Toledo–, los de Julián Besteiro (fallecido en Carmona en 1940, en cuyo cementerio descansaron hasta 1960 en que fueron trasladados a Madrid).

En el antiguo cementerio civil del Este pueden observarse además el mausoleo de Pablo Iglesias, y las tumbas de Gumersindo de Azcárate, Urbano González Serrano, Francisco Giner de los Ríos, Francisco Largo Caballero, Jaime Vera, Pío Baroja, José Laín Entralgo, Américo Castro, Xavier Zubiri, Blas de Otero, Dolores Ibarruri, Julián Grimau, Enrique Lister, &c.

HORARIO

Horario de Invierno (del 05 de noviembre al 31 de marzo): todos los días, de 08h a 19h.

Horario de Verano (del 01 de abril al 04 de noviembre): todos los días, de 08h a 19h30.

COMO LLEGAR

En transporte público

Metro: La Elipa (línea 2)

Bus: 15, 28, 106, 110, 113, 210

En coche

Por M30 dirección Sur. Toma la salida hacia Valencia/Pza. Conde de Casal/A-3 y desde el lateral toma la salida 7B para incorporarte a M-23 en dirección Vicálvaro/R-3/Valencia.

Toma la salida 2 en dirección Calle Arroyo de la Media Legua.
Gira a la derecha hacia Av. de las Trece Rosas y en la rotonda de nuevo a la derecha por Avda. de Daroca

Por M30 dirección Norte.Toma la salida hacia c/ O’Donnell/M-23/Vicálvaro/R-3/c/ Alcalá, desde el lateral toma la salida 8 en dirección Av. Dr. Garcia Tapia. Pasada una rotonda gira a la izquierda hacia Calle Arroyo de la Media Legua y continúa por Av. de las Trece Rosas y en la rotonda de nuevo a la derecha por Avda. Daroca.

Cementerio Hebreo de Madrid

CEMENTERIO HEBREO DE MADRID
Dirección cementerio: Avenida de Aroca.
Junto al lugar destinado para la ubicación del cementerio civil de la Almudena, separado tan solo por un muro de piedra y una simple cancela de hierro como acceso, se halla el recinto reservado para enterramientos judíos dentro de esta gran necrópolis de Madrid. Se puede ver a través de su puerta de reja el interior del lugar con un simple vistazo, ya que es de pequeñas dimensiones y situado en una planta rectangular y sin grandes desniveles apreciables del terreno.
Se fundó y se puso al servicio de la colectividad hebrea durante el reinado de Alfonso XIII, en el año 1922. Actualmente, se encuentra cerrado. La comunidad judía de Madrid es la que dispone de la llave y abre cuando precisa llevar a cabo enterramientos, aunque hoy en día hacen más uso otro camposanto que tienen en la localidad de Hoyo de Manzanares.
El interior fúnebre se distribuye de manera sencilla y ordenada. Una calle central marca la colocación de las sepulturas a ambos lados.
Una sola calle con las tumbas y lápidas a ambos lados, ordenadas en la misma orientación, los adornos funerarios en casi todas ellas lo componen: la estrella de David, el menorah (candelabro de siete brazos) y algunas piedras con mensajes, porque el judaísmo prohíbe las flores en sus cementerios.
HISTORIA
En los años en que reinaba Alfonso XIII en España fue cuando la comunidad hebrea obtuvo autorización para enterrar a sus fallecidos de acuerdo con la religión hebrea.
Durante el año 1922, mientras Mussolini se encargaba de formar Gobierno, se inauguro en Madrid este cementerio, fundado con el entierro de un correligionario procedente de Gibraltar llamado “Acrich”. En el momento en el que fallece un miembro de una familia, se envuelve rápidamente y para siempre el rostro del fallecido mientras un grupo de personas voluntarias (ninguna de ellas será parte de la familia afectada), se encomienda a cumplir los ritos de disposición para el enterramiento, que son; el lavado del cuerpo, a modo de purificación del alma.
El cementerio hebreo de Madrid, ubicado en la carretera de Vicálvaro, al lado al cementerio Civil, es tan pequeño que se abarca con un golpe de vista. Aproximadamente, un centenar de tumbas pueblan el lugar.
Los enterramientos hebreos son igual que los otros: “Si el difunto es notable, acude multitud de público, y si no, los familiares y pocos más. Los hombres es obligado que lleven la cabeza cubierta, bastantes llevan casquetes negros” (k¡poth)
Los muertos son enterrados por sus familias en un féretro de pino u otra madera barata, adherido con cola porque no permiten llevar ningún objeto metálico. «Tierra eres y en tierra te convertirás», expresa la Torá. Por eso, este es un tema en conflicto con la legislación del país, ya que la religiosidad judía detalla que el cuerpo «debe ir a la tierra» y en España es preciso que el cadáver se sepulte dentro de un ataúd.
Sobre las tumbas se puede observar la colocación de piedras para obsequiar al difunto, esto se debe a varios motivos: primero una demostración para señalar que los familiares fueron a ver al muerto, y segundo, la piedra es una «creación muy antigua y de vida muy larga», inclusive la Chabad la considera de «eterna». Y tercero; en la antigüedad las tumbas se repletaban con piedras para asegurarse que el lugar no fuese profanado.
El cementerio Hebreo de Madrid se trata de una parcela apartada del recinto central de la gran necrópolis de Madrid, donde ni siquiera su puerta verde de acceso se atreve a chirriar y molestar a los que allí yacen. Por eso, se convierte en un lugar de una tranquilidad destacable, en la que sin conocer el significado de las leyendas judías, ayuda a meditar en las diferentes formas de poder convivir en la eternidad.